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Todo lo que debes saber sobre los huevos

En España, el consumo de este producto ha crecido por segundo año consecutivo. A la hora de comprarlos, los criterios que priman son el tamaño, el precio y, por último, el sistema de producción


 

Huevos ecológicos, camperos, criados en jaula y en suelo... Luego llegan los morenos, que copan el mercado, y los blancos, que cada vez se prodigan menos. Tampoco hay que olvidar los de codorniz, que son pequeñitos pero con un público que adora su sabor. ¿Nos hemos dejado alguno en el tintero? Evidentemente, una vez en casa, no faltan las cuestiones relativas a su conservación. Así, nos topamos con quienes lavan los huevos antes de guardarlos en la nevera, sin saber muy bien si esta práctica es adecuada, y los que se rascan la cabeza preguntándose por qué han de guardarlos refrigerados si en la tienda se encuentran a temperatura ambiente. Aunque se trata de un objetivo muy ambicioso, vamos a ver si podemos resolver gran parte de estas dudas.

No en vano, el huevo es un alimento muy nutritivo. Aunque durante años estuvo denostado, pues sobre él pesaban serias sospechas de aumentar de manera significativa el colesterol sanguíneo, hace tiempo que perdió vigencia esta consideración. De hecho, desde la Fundación Hipercolesterolemia Familiar (FHF) nos animan a consumirlo, pues de lo contrario nos estaríamos perdiendo un alimento muy saludable. “Se pueden consumir hasta 7 huevos enteros a la semana para la población general y de 3 a 4 huevos enteros a la semana en personas con el colesterol alto, pudiendo consumir más claras”, informan desde la web de este organismo.

Al parecer, la ciudadanía sigue a pies juntillas esta recomendación, pues por segundo año consecutivo el consumo ha crecido en España un 7%. ¿Qué criterios seguimos a la hora de comprar huevos? Tenemos muy en cuenta la frescura (38%), el tamaño (21,8%), el precio (17,4%) y, por último, el sistema de producción (14,9%). En definitiva, todavía nos importa poco que el animal haya recibido una alimentación ecológica, ande libremente o pase sus días metido en una jaula. De todas estas circunstancias nos informa el primer dígito del huevo. “El código impreso en la cáscara forma parte del sistema de trazabilidad, que permite conocer el camino recorrido por el huevo desde la granja hasta el consumidor”.

Aprender a leer el código

Efectivamente, el primer dígito indica la forma de cría de las gallinas. Así, el número cero nos muestra que el huevo es de producción ecológica; el uno, que procede de gallinas camperas; el dos, de gallinas criadas en suelo; mientras que el tres se reserva para los huevos de gallinas criadas en jaula. Las dos letras siguientes revelan el estado miembro de producción y el resto de dígitos la granja.

Lo cierto es que la diferencia radica en el bienestar del animal -sin querer subestimar esta cuestión-, pero a nivel nutricional hay poco que rascar. Aunque, al parecer no todos los huevos son iguales, pues los procedentes de gallinas criadas en libertad resultan más nutritivos que los de las alimentadas solo con pienso en el interior de sus jaulas, según un estudio del Reino Unido. El motivo es que las gallinas ponedoras que gozan de cierta libertad pueden ingerir insectos y, de este modo, enriquecer sus huevos con ácidos grasos omega 3 vitaminas A y E.

Lo cierto es que España es toda una potencia europea en producción de huevos. De hecho, es la tercera por detrás de Alemania y Francia. Y, efectivamente, cada vez resulta más difícil toparnos con huevos de color blanco. Aunque antes imperaban en las tiendas, ahora apenas se les ve. La explicación la encontramos en la raza de las gallinas ponedoras. Por supuesto, no se aprecian diferencias en cuanto a su calidad, sabor o propiedades nutricionales.

El color de la yema

Muchos consideran que el color de la yema determina la calidad del huevo y les falta tiempo para emitir juicios al respecto solo basándose en la tonalidad. Lo cierto es que andan muy errados. “Las gallinas que son alimentadas con una dieta a base de maíz tienen yemas más anaranjadas que las gallinas alimentadas a base de trigo, que producen huevos con la yema más amarilla. A pesar de la diferencia en el color, el valor nutricional de los huevos es el mismo”, precisan desde la web del Instituto del Huevo.

Según reconocen desde este organismo, también es posible que añadan a la alimentación de las gallinas "ingredientes naturales o no", pero en cualquier caso autorizados para la dieta de las aves que le otorguen un color determinado a layema, ya que "en algunos mercados se prefieren los huevos con un tono definido".

La puerta de la nevera no es un buen sitio

“Los huevos deben conservarse en casa en el frigorífico. Mejor en su envase y en un estante del refrigerador. Mantenerlos en el compartimento destinado a los huevos en la puerta no es recomendable, porque es la parte con mayores saltos de temperatura”, afirman desde el referido instituto. Esta misma razón es la que explica por qué los huevos no se conservan refrigerados en la tienda ya que se quiere evitar a toda costa los temidos saltos térmicos pues, según se detalla en un documento sobre seguridad alimentaria, “se puede producir condensación de agua en la superficie de la cáscara que facilitaría la entrada de microorganismos al interior a través de los poros”.

Las gallinas que son alimentadas con una dieta a base de maíz tienen yemas más anaranjadas

Muchos consumidores creen erróneamente que lavar los huevos antes de guardarlos es una buena opción. Sin embargo, ignoran que pueden acabar dañando la fina película protectora que cubre la cáscara y que ello facilite la entrada de posibles microorganismos perjudiciales que proliferarían rápidamente en el interior del huevo. Por supuesto, si vamos a consumirlo de manera inmediata no importa destruir la película de protección y sí higienizarlo antes de manipularlo según se vaya a utilizar en la cocina.

También hay que saber que los huevos tienen fecha de consumo preferente y no de caducidad. Así, si se han mantenido refrigerados y tienen la cáscara intacta y limpia, los huevos se pueden comer varios días después de la fecha indicada, sobre todo si tienen buen aspecto y olor. Aunque es aconsejable cocinarlos a temperaturas que garanticen la eliminación de patógenos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Alimente 

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Alemania analiza huevos para evitar matar a polluelos machos después

Millones de polluelos mueren cada año por intereses económicos. Ahora, un nuevo método desarrollado en Alemania permitirá detectar si los huevos contienen un ejemplar masculino para evitar que sean incubados y así tener que matarlos posteriormente al carecer de valor para la industria alimenticia.


 

Pero esto sólo funcionará si los consumidores compran huevos ligeramente más caros. De momento, los primeros supermercados alemanes ya ofertan estos huevos de gallinas a las que se les ha aplicado este nuevo método bajo la etiqueta de “RespEGGt”, en una combinación de las palabras alemanas respeto y huevo.

“Con este procedimiento ya no hay ninguna razón para matar a los pollitos machos de las gallinas ponedoras a largo plazo”, declaró hoy la ministra alemana de Agricultura, Julia Klöckner. En la actualidad, sólo en Alemania se matan cada año 45 millones de polluelos machos en la cría de gallinas ponedoras porque no ponen huevos y no tienen tanta carne como los pollos de engorde.

El procedimiento desarrollado por la Universidad de Leipzig es una novedad mundial y un gran avance en el camino para poner fin a la matanza masiva de polluelos machos, indicó Klöckner.

El sexo se reconoce antes de incubar el huevo. Con ayuda de un láser se quema la cáscara para hacer un minúsculo agujero. A través de éste, se puede extraer líquido del huevo y examinarlo para detectar hormonas sexuales. Cuando se detecten hormonas masculinas los huevos no serán incubados y serán procesados para la alimentación animal. Mientras, los huevos femeninos se incubarán para dar lugar a las gallinas ponedoras cuyos huevos llegarán finalmente al consumidor.

De momento, este método no está listo aún para la producción en serie de huevos, por lo que no puede utilizarse en todas las incubadoras del país. La Ministra no ha detallado cuándo llegará a toda Alemania y tampoco está claro aún si las empresas estarán obligadas a utilizar este nuevo procedimiento.

En primer lugar, el Ministerio quiere centrarse en un “compromiso voluntario”, indicó la Ministra. “Cuando los criaderos dicen que les da igual, obtenemos una evaluación legal diferente del asunto”, explicó.

Los proveedores del procedimiento anunciaron que los criaderos no incurrirán en costes adicionales. En su lugar, exigen un canon de licencia a la industria. Esto hace que los huevos de gallinas ponedoras criadas con este nuevo método sean un poco más caros.

Estos huevos se ofrecerán inicialmente en 223 supermercados de las cadenas Rewe y Penny en Berlín, y estarán disponibles en todos los supermercados de estas dos cadenas alimenticias a finales de 2019. El paquete de seis unidades cuesta diez céntimos más que un paquete de media docena de huevos de granja, dijo Jan Kunath, subdirector ejecutivo del Grupo Rewe. “Estos son incrementos que los consumidores aceptan”, agregó.

La industria avícola se mostró escéptica sobre el nuevo procedimiento y reclama que el método sea más práctico y más rápido de lo previsto. La Unión de Agricultores, por su parte, acogió con satisfacción la iniciativa: “Estos procedimientos deberían estar listos para su uso práctico lo antes posible y deberían utilizarse de forma generalizada en todos los criaderos”, explicó su secretario general, Bernhard Krüsken.

Los activistas de protección de los animales, por otro lado, no consideran útil la clasificación de los polluelos machos. “Esta no es una solución en el sentido de la cría responsable de animales, porque las gallinas deben seguir rindiendo al máximo”, declaró la Asociación para el Medio Ambiente y la Conservación de la Naturaleza (BUND). La industria avícola debe transformarse de tal manera que los pollos sean aptos tanto para la producción de huevos como para la producción de carne, reclamaron. Entonces los pollos machos podrían ser criados y su carne comercializada, indicaron.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: La Hora 

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