Menu
loading...

Importancia de las Enzimas en la Nutrición Avícola Featured

  • Written by  Actualidad Avipecuaria
Importancia de las Enzimas en la Nutrición Avícola

 

  Nutrición  

 

Las enzimas tienen la particularidad de intervenir en el proceso de digestión de moléculas “grandes o complejas” a compuestos más simples, que es la forma como son absorbidas.

 

En la actualidad, los profesionales involucrados en la producción avícola, en su preocupación por lograr el mejor desempeño nutricional de sus aves, han desarrollado métodos y programas de formulación a fin de obtener una mejor conversión alimenticia. En ese campo, las enzimas son, y han sido a través de los años, una herramienta insustituible independientemente de la cantidad o tipo de sustrato contenido en el alimento.

Es importante conocer que la medida de los ingredientes cambian en función a nuevas formulaciones, también la matriz es actualizada en función a los resultados que se quiera obtener y debido a que los granos y las pastas de oleaginosas tienen variaciones en los valores nutricionales de fósforo y calcio, así como de energía y proteína por diversos factores, desde el clima hasta la calidad de la tierra en que fueron cultivados. Utilizando los programas de formulación de matrices nos permite conocer con exactitud la matriz que tendrá que utilizar el nutricionista y no dejar al azar las variaciones y/o combinaciones entre un maíz, sorgo, soya, trigo, granos secos de destilería (DDG), etc. Además, durante la maduración, estas semillas acumulan una substancial cantidad de ácido fítico y esto a su vez representa el 60% del fósforo contenido en ellas, a este ácido fítico normalmente se le conoce como fitato.

importancia1

Rol de las enzimas en el requerimiento nutricional

Para el productor avícola el alimento representa el costo más significativo, 70% del presupuesto es el alimento, en donde encontramos que el fósforo es el tercer nutriente en importancia, sólo por debajo de la energía y la proteína, respectivamente. Si tomamos en cuenta que gran parte del fósforo contenido en los granos no se digiere, entonces el productor tendrá que añadir fósforo de fuentes inorgánicas para cubrir los requerimientos de los animales, acción que lleva a elevar el precio del alimento.

Al ser consultado por Actualidad Avipecuaria, el Profesor Principal de la Facultad de Zootecnia de la UNALM,
Dr. Carlos Vílchez Perales, opina que en líneas generales, en nutrición avícola, las enzimas tienen la particularidad de intervenir en el proceso de digestión de moléculas “grandes o complejas” a compuestos más simples que son la forma como son absorbidas. En ese sentido, argumenta, son enzimas aquellas que van a actuar sobre sustratos particulares, por ejemplo: proteasas, sobre las proteínas y carbohidrasas, sobre los carbohidratos. Si llevamos ese ejemplo a cada tipo de producción empleada en nuestro país, el Dr. Carlos Vílchez asegura que no existen enzimas específicas por región. Sino que dependerá de la composición (ingredientes) que comprende cada dieta adoptada en cada granja, y esta debe ser coherente a los resultados que el avicultor desee obtener.

En ese sentido, una de las enzimas más utilizadas, la fitasa, mejora la digestibilidad del fósforo contenido en los ingredientes vegetales del alimento balanceado y esto a su vez reduce la cantidad de fósforo inorgánico que debe ir añadido al alimento, permitiendo también reformular, mejorando la energía y la digestibilidad de los aminoácidos. Esto último debido a que al romper el fitato no sólo se libera fósforo y calcio, sino también son liberados carbohidratos y aminoácidos. Con ello se promueve una reducción en el costo del alimento balanceado y una mejora en la digestibilidad de los ingredientes, manteniendo óptimos parámetros productivos de las aves.

La adición de fitasa en los alimentos les ofrece a los productores avícolas la oportunidad para compensar parcialmente los aumentos recientes en los precios de fosfatos para alimentos balanceados.

Las fitasas pueden dividirse en dos grupos basado en el sitio de acción donde inician la hidrólisis del inositol. Las fitasa de origen fúngico generalmente trabajan en los grupos C1 - C4 (carbonos) del anillo de inositol (en configuraciones D o L) y estas fitasas son las llamadas 3-fitasa. Fitasas de las plantas que actúan preferencialmente en el C6, son llamadas 6- fitasa, sin embargo fitasas provenientes de E. coli ó Peniphora lycii son excepciones, ya que estas también son llamadas 6 - fitasa e hidrolizan el ácido fítico en dos pasos: desde la histidina que es el sitio activo de la enzima hasta el fosfoester. Otras excepciones son las fitasa provenientes de Bacillus sp. Donde los genes de estas proteínas no son homólogos con ningún otro banco de datos.

Las fitasas bacterianas de nueva generación han demostrado que son más efectivas en la liberación del fósforo fítico presente en las plantas comparadas con las fitasas fúngicas tradicionales. Usando una tasa estándar de inclusión de 500 FTU/kg alimento, la fitasa bacteriana puede reemplazar 1,3 kg adicionales de fosfato dicalcico (FDC) en las formulaciones de alimentos de cerdos y aves en comparación con las fitasas fúngicas tradicionales.

Normalmente, la tasa estándar de inclusión de fitasa en los alimentos de aves y cerdos es de 500 FTUs /kg alimento y en los alimentos para gallinas de postura es de 300 FTU/ton alimento. Considerando los precios actuales del fosfato dicalcico de alrededor de 825 USD/tonelada, en la actualidad la tasa económica óptima de inclusión de fitasa es de unos 1000 FTU/ kg alimento en los alimentos para pollos de engorde y lechones y 600 FTU/kg alimento en las dietas para ponedoras.

Al anterior punto debemos añadir que es necesario considerar el sustrato contenido en la dieta, no siempre una inclusión alta de enzima se considera propiamente efectiva ya que tiene como limitante el sustrato (es decir la cantidad de ácido fítico contenida en los ingredientes de la dieta) y el costo por dosis.

En primer lugar se debe dejar en claro a qué se denomina “requerimiento nutricional”, actualmente existen hasta tres tipos de “requerimientos”. Primero, es la cantidad de nutrientes que el ave requiere para no mostrar signos de deficiencia nutricional. Segundo, es la cantidad de nutrientes que el ave requiere para maximizar una determinada respuesta biológica. Tercero, es la cantidad de nutrientes que se le debe proporcionar al ave para maximizar en ingreso neto, que viene a ser el “óptimo económico”. En ese sentido, las enzimas van a seguir siendo parte importante en la nutrición de aves, particularmente cuando se desea se desea maximizar la eficiencia de utilización de los alimentos o cuando se desean introducir ingredientes no tradicionales en las dietas, concluye el Dr. Carlos Vílchez.

Desarrollo y valor de las enzimas en la nutrición

En palabras del profesional de DSM, José Otavio Sorbara, se debe considerar que, concretamente, en lo que respecta al manejo de enzimas para la nutrición avícola, es necesario estar preparados para enfrentar constantes retos, uno de ellos es la volatilidad en los precios de ingredientes de la dieta. Por ello, la búsqueda por ingredientes alternativos o de aditivos que generen ahorros en la alimentación de los animales es cada vez mayor y puede ser empleada exitosamente para garantizar la rentabilidad del sector.

El uso de enzimas es una herramienta nutricional recientemente empleada ya que su desarrollo es constante y cada vez tenemos productos más eficientes y baratos. Sin embargo, este reciente desarrollo hace con que todavía desconocemos el efecto de muchos productos comercialmente disponibles y las metodologías para su correcta evaluación son temas presentes en las discusiones actuales de nutrición animal.

Un punto muy importante a considerar, cuando hablamos del desarrollo de enzimas, es conocer la actividad enzimática principal presente en el producto en cuestión o a qué grupo de enzimas pertenece. Actualmente las enzimas comercialmente disponibles para nutrición animal se pueden dividir en tres grupos principales: Fitasas, Carbohidrasas y Proteasas. Las metodologías de evaluación y desarrollo de una enzima, afirma José Otavio Sorbara, son dependientes del propósito de la misma.

Es decir, es importante contar con esta información para tener la seguridad de cuál será el alimento afectado. Por ejemplo, el uso de una enzima puede afectar la digestibilidad de distintos alimentos pero para algunos de ellos los efectos son directos. Esto es lo que se denomina efecto primario.

Los efectos indirectos son resultantes del efecto primario y se conocen como efectos secundarios (Tabl 1).

Enzimas, temperatura idónea y manejo

Acerca de este tópico, el asesor en nutrición avícola,
Ing. Florencio Eusebio, nos aclara que las enzimas cumplen un rol fundamental en el metabolismo del ave; en ese sentido, debemos considerar principalmente dos clases, las enzimas de origen endógeno que son producidas por la misma ave y las enzimas exógenas, son aquellas que nosotros agregamos para ayudar a metabolizar los ingredientes.

Con respecto a las enzimas exógenas, comenta el
Ing. Eusebio, se debe citar entre las de mayor uso las proteasas, que están dirigidas a mejorar la asimilación de las proteínas o sea proteína aminoácidos péptidos y las carbohidrasas en los carbohidratos que maximizan el alimento no digerible de forma normal en enzimas endógenas.

Normalmente estas enzimas están diseñadas para soportar temperaturas y humedad a cierto nivel, este no debe exceder los 26º C, si las condiciones en las que desarrollamos nuestra producción sobrepasa esta temperatura, debemos instalar techos que den sombra y permitan ventilar los almacenes, para que la temperatura no perjudique las enzimas.

Las condiciones climáticas de nuestro país son bastante favorables. Se debe establecer las condiciones más adecuadas para que nuestras enzimas no se expongan a altas temperaturas y no necesiten refrigeración. .SA

Continuará…

back to top

SUSCRÍBASE A NUESTRO E- BOLETÍN

¡Reciba actualizaciones de nuestro sitio y noticias de relevancia!
E-mail:
Nombre:
Seleccione su interés: